Viernes, 12 de enero de 2007
Los políticos no tienen ningún tipo de responsabilidad sobre sus afirmaciones.
Hoy por hoy asistimos a afirmaciones a cuál de ellas más estridente, chocante, alarmista y mediática. Si los emisores de tales afirmaciones fuésemos los ciudadanos de a pié no pasaría nada, pero si son gente que tiene un micro pegado a la boca todos los días y se va a emitir por el telediario lo que dicen, pues deberían de ser más cuidadosos.
Desde que ETA anunciase su tregua allá por el mes de marzo de 2006, el Partido Popular y su brazo más estridente, la Asociación de Víctimas del Terrorismo, no han parado de lanzar afirmaciones que nos han dejado helados: el Estado ha claudicado ante ETA, el Estado está de rodillas ante ETA, el Gobierno ha cedido al chantaje de los terroristas, ya se ha firmado la anexión de Navarra al País Vasco, ya se ha firmado la autodeterminación del País Vasco junto a Navarra y al País Vasco francés y pongan ustedes las demás que les parezca. La insistencia en tales afirmaciones hicieron que resultasen creíbles, por aquello de que las mentiras mil veces repetidas se convierten en verdad.
Ahora, cuando ETA ha vuelto a las andadas, cuando ha vuelto a atentar causando la muerte de dos personas, nos concienciamos de que aquello no era cierto. No había nada firmado entre Gobierno y ETA y no era cierta la claudicación del Estado ni nada de nada. Simplemente eran afirmaciones que formaban parte de la estrategia política para desgastar al Gobierno haciendo uso del tema terrorista, siendo secundario para el PP y para la AVT si tales afirmaciones eran ciertas o no. Yo, como ciudadano de a pié, exijo tanto al PP como a la AVT una explicación de por qué hicieron tales afirmaciones, en qué se basaron. Sé perfectamente que no tendré una respuesta, pero lo que más me choca es que tampoco tengamos una disculpa por parte de estos mequetrefes. Han hecho afirmaciones que se han revelado como auténticas burradas electoralistas, pero nadie pide disculpas ni nadie asume ninguna responsabilidad.
Y es aquí a donde voy. No hay responsabilidad en lo que se dice. Se habla, se dice lo que sea y no se es responsable de ello. Si fuese lo contrario, ya Rajoy, Alcaraz, Acebes y Zaplana estarían pidiendo una disculpa pública o presentando su dimisión por incompetentes. O una cosa o la otra. De lo contrario, no me quedará otro remedio que tratarles de irresponsables.
En el caso de la Guerra en Irak tenemos tres cuartos de lo mismo. Aznar nos dijo que le creyésemos, que había que ir a la Guerra. Bien, ya tanto Bush, Powell y Blair nos han dicho que nos engañaron, que no había prueba suficientes para afirmar que había armas de destrucción masiva en el país mesopotámico. Tanto Blair como Bush han pedido disculpas por los errores y han asumido la responsabilidad de ellos. Pero Aznar no; Aznar metió la pata y sigue con ella metida hasta el gaznate, prefiriendo esto a asumir una responsabilidad por habernos engañado descaradamente. O, en el mejor de los casos para él, decir que fue él el engañado. Lo mismo de antes, una cosa o la otra, pero no la actual por ser, claramente, una irresponsabilidad política.
Por: Abelardo Gómez Márquez | Política | Comentarios (0) | Referencias (0)
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