Viernes, 16 de junio de 2006
Nueva forma de corrupción, no tan bestia, pero más efectiva.
Antes, se metía mano de manera descarada, esto es, directamente al saco de las perras. Hoy día, se le da un ligero paseo, pero las perras terminan donde tienen que terminar.
En Canarias tenemos la cesta de la compra más cara de todo el Estado Español, los sueldos más bajos, listas de espera insufribles, el fracaso escolar más importantes del estado (y, por tanto, de Europa), la inversión en investigación más baja de toda España (que ya es baja de por sí!!), es la comunidad en la que más sube el paro durante 2005, es la cuarta comunidad a la que más ayuda el Estado para que tire para adelante, la rentabilidad turística está a los niveles de hace 14 años, el endeudamiento familiar está por las nubes, hemos tenido un incremento de los impuestos un 10% en las últimas dos décadas por encima del resto de España y de Europa, las familias dedican un 50% de sus ingresos al pago de su vivienda, es la segunda autonomía en fraude fiscal...
Con este panorama, parece que hay prioridades bastante claras en Canarias. O quizá no. Quiero decir, quizá no sean prioritarios esos problemas o quizá ni siquiera sean problemas o quizá dé igual Canarias. Y digo esto porque los gobernantes (Soria (PP), Adán Martín (CC) y Mauricio (¿)), se empeñan en los grandes negocios que dan suculentos beneficios, aunque no esté muy claro para quién.
Y es que lo que les interesa a nuestros políticos son: la dichosa Reserva de Inversiones de Canarias (RIC), una cantidad monstruosa de dinero con la que no saben qué hacer porque por lo visto en Canarias no hay problemas ningunos; Tindaya, que ha sido un sumidero de dineros públicos como pocos; circunvalaciones que ya empiezan a hacer goteras; el negocio del gas que mueve una cantidad de dinero indecible; las ideas de trenes de alta velocidad en islas, o sea, en lugares donde no son ni necesarios ni rentables; el tremendo edificio de La Favorita que sólo Dios sabe por qué se gastaron todo ese dinero; el Woermann, edificio con áticos de 250 kilos de los de antes en plena ciudad de Las Palmas; los famosos casinos de la provincia de Las Palmas que se van a hacer porque hacen falta, aunque quien tiene que decir si hacen falta o no dice que no hacen falta; el puerto de Granadilla, que despierta incomodidades por todos lados; el parque aeroportuario de Gran Canaria, que no hace falta pero que va a movilizar muchísimo capital...económico; el concurso eólico promovido por la Consejería de Industria del Gobierno de Canarias en la época de Luis Soria;
Honestamente, por mucho que me esfuerzo y lo intento con todo el positivismo que cabe en mí, no veo de qué manera estas macro obras van a paliar la grave situación que vivimos en Canarias. Cada vez tengo más claro que los políticos de CC y del PP han buscado la manera de arreglárselas para tener su vida resuelta en el día a día y más aún cuando dejen las actividades políticas. Y esto, creo yo, es una nueva forma de corrupción, no tan bestia como la que metía la mano directamente en la caja, pero sí mucho más efectiva.
Por: Abelardo Gómez Márquez | Política | Comentarios (0) | Referencias (0)
Este lugar pretende ser un punto de libre reflexión y opinión, donde cabe expresarse sobre cualquier tema que tenga lugar bajo las estrellas.
Periódicos digitales canarios: