Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Bajo las Estrellas

Viernes, 03 de marzo de 2006

No se van

Hay políticos hechos de otra pasta, a los que la realidad les pasa de lejos.


Es increíble los pocos escrúpulos que tiene George Bush. Como consecuencia del huracán Katrina fallecieron en Nueva Orleans nada menos que unas 1300 personas. Acaba de saltar la noticia, con imágenes irrefutables de por medio, indicando que el citado personaje supo directamente a través del Director del Centro Nacional de Huracanes que era muy probable que Katrina pasase por encima de Nueva Orleans y que los diques de contención no aguantasen el empuje. En aquel momento vino a decir que estaban preparados y que rezarían. Así, no sólo no se hizo nada para evitarlo sino que una vez ocurrida la tragedia se atrevió a afirmar que nadie podría haberlo predicho.

Pues eso, mentiras y falta de escrúpulos. Murieron 1300 personas, insisto, 1300. 1300 personas cuya vida podría haberse protegido, cuya muerte podría haberse evitado. Pero no, George Bush no hizo nada para evitarlo y se perdieron. Sólo pensar lo que supone la pérdida de tantas vidas me llena de un profundo vacío, me siento mal. Y mucho peor me siento al pensar que podría haberse evitado y que la avaricia humana, de la que tanto padece Bush, no hizo nada para evitarlo.

Me pregunto cómo se sentirá Bush y entiendo que le da exactamente igual todo eso. No va con él. Él sigue con sus giras internacionales, pensando en el petróleo y en las armas nucleares, en armamento y en energía. En definitiva, pensando en poder. Ayudar a aquellas 1300 personas no formaba parte de su agenda, no formaba parte de sus procedimientos ni de sus prioridades. No formaba parte de su plan de actuación a medio plazo. Debió entender que ayudar a esa pobre gente no era una de sus competencias. Ahí seguirá, con popularidad bajo mínimos amenazando a sus conciudadanos con presuntos ataques terroristas a ver si el miedo ataja los movimientos en su contra.

Lo que sé es que no se irá. No dimitirá. Y, lo que me parece más increíble, ni siquiera se deprimirá. Algo similar a lo que ocurre aquí, en casa, con Federico Trillo. Bajo su mandato como Ministro de Defensa fallecieron 62 militares españoles que habían estado en Afganistán en misión humanitaria. Fallecieron en accidente de avión, accidente que muchos dicen que podría haberse evitado si se hubiese hecho caso a las denuncias de los propios militares, en las que afirmaban que los aviones no estaban en condiciones idóneas para volar. Fue un accidente evitable y un tratamiento posterior de los fallecidos indigno, con identificaciones express que ocasionaron múltiples errores y, lo que es peor, alargamiento del dolor de los familiares. Trillo, lejos de asumir sus responsabilidades y marcharse a su casa quedando a la espera de cualquier pronunciamiento judicial que pudiera producirse, sigue ahí, como Diputado Nacional y aquí no ha pasado nada. Hay políticos hechos de otra pasta a los que la realidad les toca de muy lejos, dejándolos inalterados pase lo que pase. Yo no valgo para eso.

Texto redundante, lo sé, pero creo que hay que decirlo hasta hartarse. Al menos 1362 personas lo merecen.

Por: Abelardo Gómez Márquez | Política | Comentarios (0) | Referencias (0)

Comentarios

Comentar


Recordar datos

Este lugar pretende ser un punto de libre reflexión y opinión, donde cabe expresarse sobre cualquier tema que tenga lugar bajo las estrellas.

Sindicación

Añadir a Feedness
RDF XML ATOM
eXTReMe Tracker
LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009