Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Bajo las Estrellas

Domingo, 12 de junio de 2005

Profesionalización de la política

que estoy algo redundante últimamente, pero ciertamente éste es un tema que me preocupa. De la profesionalización de la política se deriva, a mi modo de entenderlo, el comportamiento incomprensible de muchos políticos, que hacen todo lo habido y por haber para no volver a sus puestos de trabajo cuando las cosas en política no salen bien, no salen redondas.

Se vive muy bien de político, creo que excesivamente bien. Los sueldos son únicos, elevadísimos, muy por encima de la media en estas islas y parece ser que cuando se retiren se quedan cobrando el 100%. Demasiado tentador para retirarse a una triste vida como médico o abogado, por citar dos ejemplos simplones. Todo esto, aparte de los viajes, públicos y particulares en algunos casos, que los políticos disfrutan con cargo a las arcas públicas. Y, por otro lado, la tentación del poder, de sentirse poderoso. La altísima remuneración de la actividad política hace que su atractivo se centre en la contraprestación, más que en la propia actividad como gestor público.

Venga, qué propondría yo si fuera, por ejemplo, Presidente del Gobierno de Canarias para solucionarlo. Pondría sueldos buenos, de quizá 1800 euros/mes, para que la gente pueda vivir bien de la política pero, también, para que no les duela en exceso retirarse cuando no sea atractivo por el trabajo público que desempeñan. Elevaría la incompatibilidad hasta su grado máximo, de manera que el que se mete en política lo haga con dedicación exclusiva. Impediría que los políticos viajasen a inaugurar no sé qué eventos, porque eso les hace ineficientes en su gestión y, además, conlleva un gasto público; apoyar un evento es gestionarlo adecuadamente, no necesariamente visitarlo in situ. Sólo permitiría que los familiares ocuparan cargo público si estos familiares fueran candidatos electos, es decir, si hubiesen sido elegidos por la ciudadanía; se eliminaría cualquier sombra de nepotismo en las instituciones públicas, de manera que se ocupe cargo público no por ser familiar de sino por ser cargo electo. Eliminaría los coches oficiales, los cochazos oficiales, porque son un gasto innecesario –según este decálogo, por así llamarlo, no hay que ir a inaugurar nada y, además, coger el coche hasta el trabajo es común y no especialmente dañino ni traumático-.

Es decir, tendríamos un equipo de políticos trabajando con ganas de hacerlo bien en la actividad que desempeñan, porque es a lo que se dedican todos los días y porque es la única actividad que les ocupa. Esto no es mucho pedir, porque es lo que se espera de cualquier trabajador y, de igual manera, podría ser lo que se espera de los que trabajan en lo público. Me pregunto, por qué admite la sociedad que los políticos se comporten de una manera tan diferente a como lo hacemos los ciudadanos de “a pie”, dicho esto con todo el respeto para los pies.

Me imagino que ninguna de estas medidas sería llevada a cabo por un partido sólido, simplemente porque el partido se rompería en dos.

Por: Abelardo Gómez Márquez | Política | Comentarios (1) | Referencias (0)

Comentarios

La institucionalización del régimen político es un tema importante que ha llamado mi atención es por eso que solicito a Usted de no tener inconveniente me ilustre en este tema recomendadome algún libro o un link donde pueda encontrar más informacion de este tema.

En espera de verme favorecido por su respuesta reciba un cordial saludo

Roberto Nava

Roberto Nava | 26-10-2005 03:52:42

Comentar


Recordar datos

Este lugar pretende ser un punto de libre reflexión y opinión, donde cabe expresarse sobre cualquier tema que tenga lugar bajo las estrellas.

Sindicación

Añadir a Feedness
RDF XML ATOM
eXTReMe Tracker
LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009